Bárbara Echiburú López, Ingeniera en Biotecnología Molecular, ex alumna de la Facultad de Ciencias, y que actualmente hace clases en la Facultad de Medicina, fue invitada al programa “Quiero ser científico” junto a Janara Torres que estudia Biotecnología en la USACH pero, sus intereses profesionales están orientados a otros aspectos de la carrera cuyas expectativas –según su propia confesión- se cumplen con la malla curricular que ofrece la Facultad de Ciencias.
“Mi primer año en la Universidad fue complicado y al profundizar en la malla me di cuenta que no era lo que realmente buscaba ya que la carrera se basaba más en temas de Ingeniería y no tanto en investigación científica”, reconoció Janara.
Por su parte, Bárbara Echiburú comentó que desde el colegio sus intereses estaban orientados a la biología y a la química pero siempre tuvo en mente dedicarse a la investigación, aún cuando no tenía definido que carrera seguir.
Indicó que antes que terminara la enseñanza media se creó en la Facultad de Ciencias la carrera de Ingeniería en Biotecnología Molecular. Bárbara eligió este programa y destacó que no se equivocó en la elección vocacional ya que la carrera le entregó las herramientas necesarias para desempeñarse en distintas áreas del quehacer científico.
En cuanto al campo laboral de la Ingeniería en Biotecnología Molecular, la ex alumna y actual docente de Medicina, afirmó que es muy amplio y diverso, esto vía proyectos concursables de investigación, lo que permite interactuar con otros investigadores, resaltó la invitada al programa “Quiero ser científico”.
Janara consultó a Bárbará Echiburú que la llevó a interesarse por investigar el tema de las hormonas femeninas. “Cuando estaba en la Universidad me interesaba también el tema de los salmones pero finalmente derive más a lo que es ciencia aplicada. Así, hice mi tesis referida al Síndrome ovario-poliquístico y he continuado trabajando en esta investigación con la profesora que fue mi tutora (Dra. Teresa Sir Petermann). Encuentro que este trabajo es muy bonito y apasionante ya que por un lado trabajamos en el origen de la enfermedad y también vemos como el ambiente, la alimentación y el peso corporal de la mujer es capaz de modificar la expresión de esta patología”, explicó la especialista.
En este sentido, manifestó que estos avances científicos pueden ayudar a hacer una prevención más simple. “Hemos observado que durante el embarazo de mujeres con ovarios poliquísticos, los hijos tienen posibilidades de heredar este síndrome, sin embargo si las mujeres se cuidan y se mantienen con un peso óptimo durante los nueve meses disminuyen enormemente las posibilidades de heredar este síndrome”, aclaró la Ingeniero en Biotecnología Molecular.
Actualmente Bárbara Echiburú realiza un Magíster en Ciencias Biológicas en nuestra Unidad Académica.
Consultas e informaciones en:
quierosercientificouchile@gmail.com
Twitter: @sercientifico
Facebook: Facultad de Ciencias UChile
Transmisión vía streaming en:
http://www.ciencias.uchile.cl/ciencias/TV/tv.html